RECUPERAR LA MEMORIA TRABAJANDO 15
2.
Dèja vú
TE ODIO. Las alas han cesado; inertes mirada de espanto,
resurrección sin rostro. Al frente el rictus irónico de tus reveladores
espejos: infinito escorzo oscuro y mi cuerpo, único, como un labio partido.
Estólidas poses de sirena clásica, sin brazos, sin cabeza, sin horizontes.
Y siempre, siempre sin sal.
No preguntes.
Ningún latido osaría bogar como piel de barco a la deriva,
(y mucho menos entregarse a este corazón de madera).
Odio lo tangible.
Palabra, Palabra, - Dolor-, mi constancia te ensimisma.
Contra mi vértigo te dejas poseer embriagada de estrellas y ambición.
Por mi delirio te alzas como un grito de turgencia,
- ¡palpa, palpa, palpa los designios y las cruces!,
¡rompe los evocadores susurros de la ceguera!,
¡ama, ama, ama sin disfraz, que ser puro y no ser es lo mismo!-,
contra mis aguas osas encenderte el amor en claroscuro
modelándote en “versos como besos” de inconstancia mitológica.
Poesía, Poesía, -Dolor-, aquí me tienes,
solitario,
entregado a las leyes del silencio.
